


El esténcil es una herramienta que permite la reproducción de una imagen. Se hace uso de una pantalla que delimita el paso de la pintura (o la tinta) por áreas específicas para concretar, a través de un espacio no pintado y un espacio pintado, contrastes en planos, líneas y puntos, con lo cual se genera la imagen.
El esténcil no es una técnica nueva. Se tienen vestigios de que en las pinturas rupestres de América (hace casi 40 000 años) se utilizó la primera plantilla. Ésta fue la mano, y el mecanismo para esparcir el pigmento fue escupiéndolo con la boca.
En el antiguo Egipto, también se utilizaron (hace 4000 años) para pintar el interior de las paredes usando plantillas de papiro. Al igual en el imperio chino, donde se pintaba la seda con esta técnica. También hace 2500 años, durante las guerras jónicas, los soldados romanos, griegos y los mismos jónicos pintaron las paredes de las ciudades conquistadas, haciendo uso de símbolos personales.
Desde entonces y hasta la edad media se recurrió a ellos para la decoración de diferentes superficies, entre ellas la ropa, cerámicas y paredes, entre otros.
Es en el año de 1789, durante la revolución francesa, que se da la toma de espacios públicos con frases políticas. Y en 1795 nace Josef Kyselak quien es conocido como el primer taguer, pues él vaguea su nombre por todo lo ancho y largo del imperio Austrohúngaro.
En el SXVII se dan las primeras investigaciones sobre graffiti de la humanidad.
En 1930 el fascismo descubre una económica herramienta de propaganda en Italia.
En 1933 David Alfaro Sequeiros escribía sobre el esténcil como una herramienta estética política, de fácil uso, y que por sus características prácticas reduce el tiempo de riesgo ante el acoso policial. Durante la segunda guerra mundial, ambos bandos, usan el esténcil para marcar sus vehículos. Los soldados gringos escriben “Kilroy was here” en cada lugar que ocupan.
Ya en 1968 estallan las revueltas juveniles en todo el mundo. Las paredes y los muros son clave de la subversión y su contagio: “muro que se empapa infinitamente en su propia gloria” escribían en Paris; “vacune a su granadero”, en México.
En 1970 se desarrolla la tecnología del aerosol envasado. Para 1971 la ciudad de Nueva York gasta 300 000 dólares en horas-hombre en despintar tags, piezas y graffitis, desde entonces hasta la fecha han sido arrestados más de 37 000 000 de graffiteros o taguers en el mundo y la cifra sigue aumentando. Para 1978 la ciudad de Nueva York gastaba más de 11 000 000 de dólares al año para despintar tags, piezas, graffitis y esténciles de las calles de la ciudad.
En 1997 la compañía Wolkswagen lanza al mercado su modelo de auto denominado Graffiti, para el consumidor joven.A partir del año 2000 se da una explosión del esténcil por todo el mundo.
stencileeeese.!!




























